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Como vimos en nuestro artículo anterior sobre la hipogalactia (la escasez o inexistencia de leche materna en el posparto), existen varios motivos por los cuales una madre puede ver obstaculizado su deseo de amamantar a su bebé. A continuación, te explicamos de forma más detallada en qué consiste cada una de las causas de la hipogalactia y sus posibles soluciones.

Lactancia, foto donada por la mamá MC Hipoplasia mamaria.
- Cuando la madre ha sufrido un crecimiento imperfecto del tejido mamario en la pubertad, se produce una hipoplasia mamaria. Ello, además de causar la forma tubular de los pechos de la mujer, complica la producción de leche en el momento de ser madre.
- El asesoramiento de un profesional puede ayudar a alcanzar una lactancia mixta.

Anorexia
- Durante cada menstruación, nuestro pecho sufre cambios, ya que se desarrolla, crece y se amplía. Sin embargo, las mujeres que han sufrido anorexia y no han tenido la regla durante meses o, incluso, años en la adolescencia pueden tener poco tejido mamario y sufrir hipogalactia al ser madres.
- Como en el caso de las hipoplasias mamarias, la ayuda de un asesor en lactancia materna puede facilitar una lactancia mixta.

SOP (Síndrome de ovarios poliquísticos)
- Se trata de un desequilibrio hormonal que afecta entre un 10 y un 15% de las mujeres. Este desequilibrio afecta de diversas maneras: menstruaciones irregulares, problemas de fertilidad, abortos espontáneos, vello facial o corporal excesivo, caída del pelo, acné, problemas de peso y lo que más nos concierne cuando somos madres, es decir, la creación inadecuada de los receptores de prolactina, responsables de la producción de leche materna.
- Hemos de tener claro que sufrir este síndrome, o verse afectada por alguno de estos problemas, no implica directamente problemas de lactancia, pues se estima que un tercio de las mujeres con SOP tienen una producción de leche normal.
- Para las mujeres que sufren este síndrome es conveniente que acudan a un especialista en lactancia materna y se informen sobre la existencia de un medicamento que ayuda a equilibrar el desajuste hormonal que padecen para favorecer, de este modo, el crecimiento del tejido mamario durante el embarazo y la normalización de los receptores de prolactina en el posparto.

Síndrome de Shehann
- Si en el posparto o en el parto se produce una hemorragia severa, ésta puede comprometer el funcionamiento de la hipófisis (la glándula pituitaria). Se trata del centro neurálgico que controla, entre otras hormonas, las encargadas de producir la leche materna.
- Se considera una patología grave, aunque poco común, e implica que la producción de leche sea insuficiente o incluso inexistente.

Alteraciones de la tiroides
- Sufrir problemas de tiroides durante el embarazo o anteriormente implica una supervisión inmediata tras el parto de los niveles hormonales de la madre para verificar si los niveles tiroidales son los adecuados.
- La medicación, en estos casos, es compatible con la lactancia materna.

Retención de placenta
- La producción de leche se inicia en el momento en que la placenta se separa del útero. Si queda algún resto en el útero, puede darse una inhibición en la subida de leche.
- La madre produce calostro, pero la subida de leche no se lleva a cabo hasta 5 ó 7 días tras el parto. En este caso, una ecografía detectará la retención de placenta y se podrá proceder a eliminar los restos para que la leche pueda fluir con normalidad.

Obesidad mórbida
- Las mujeres con un índice corporal de 30IMC pueden sufrir un retraso de la subida de la leche.
- En estos casos se produce una hipogalactia normalmente temporal, por lo que sólo será necesario controlar el peso del bebé y suplementar si el bebé no engorda suficientemente.

Cirugía de reducción de pecho
- Cuando una mujer ha pasado por una reducción de pecho en su juventud, no suele haber sido informada de lo que podía suponer este acto.
- En la mayoría de los casos, la producción de leche será insuficiente para poder mantener una lactancia materna exclusiva y tendrá que recurrir a la lactancia mixta.

Como podemos apreciar, en la mayoría de los casos la hipogalactia no es reversible, pero con la ayuda de especialistas en lactancia materna y, en ocasiones, de algunos fármacos se puede llegar a remediar la hipogalactia o a establecer una lactancia mixta.

No obstante, también es cierto que en algunos casos, la hipogalactia es tan severa que la opción de amamantar al bebé es inviable, por lo que no hay más remedio que optar por otras soluciones como la leche de fórmula o la leche materna donada. También en estos casos la ayuda de un especialista en lactancia materna podrá orientar a los padres y enseñarles a crear otras maneras de criar al bebé de forma que el apego no se vea obstaculizado.

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