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Si preguntamos a muchas madres por su estancia en el hospital donde dieron a luz, nos dirán que, en caso de volver a pasar por ello, les gustaría introducir algunos cambios, a pesar de que la experiencia no haya sido traumática.
Como consecuencia, en los últimos tiempos se ha ido gestando el llamadoplan de parto, documento que hoy en día, cada vez es más habitual presentar en el hospital donde nacerá tu hijo.

Plan de parto¿Qué es un plan de parto?

Se trata de un texto en el que la embarazada deja constancia de cómo quiere que se lleven a cabo todas las fases del parto, incluidos los días posteriores, haciendo hincapié en el tipo de intervenciones médicas que se puedan practicar y en los protocolos que se quieren evitar. Al ser una declaración explícita, se convierte en un documento con valor legal que deberá seguirse siempre que no se produzca una situación de urgencia.

Por ello, debe ser redactado teniendo en cuenta que siempre podrán surgir complicaciones no previstas por ti y que las matronas, ginecólogos y personal del hospital que te atenderán durante el parto deberán actuar de acuerdo a sus conocimientos respetando en cualquier momento, eso sí, tus deseos.
Con todo, puede ocurrir que tengas una idea muy clara de cómo esperas que suceda todo y que, a causa del devenir del parto, los profesionales se vean obligados a recomendarte un plan de resolución distinto. De todas maneras, puedes poner en el plan de parto que se te informe de cualquier modificación del documento creado por ti.

 


¿Qué puedes hacer antes de escribirlo?


Es de vital importancia recopilar toda la información posible acerca del tema. Siempre que puedas, conversa con otras madres acerca de cómo han vivido sus propios partos, ya se hayan producido en un hospital o en casa. Es interesante, en ambas opciones, fijarse en el tipo de atención que recibieron y en qué medida se correspondió con sus expectativas y necesidades.
Además, es recomendable que trates este tema con tu pareja o con la persona que te acompañará durante el parto, no sólo para explicarle cuál es tu plan, sino también para tener en cuenta, en la medida de lo posible, sus ideas.

A lo largo del embarazo, puedes ir apuntando en una libreta todos los datos que creas que serán básicos para la elaboración de tu plan de parto, tarea que emprenderás cuando ya estés más informada y segura de cómo quieres traer al mundo a tu hijo. No obstante, deberías tenerlo preparado hacia la semana 28-32, por si se adelantara la fecha prevista para el nacimiento.

¿Qué información debes incluir en tu plan?
A pesar de que el Ministerio de Sanidad, Políticas Sociales e Igualdad (en España), ya ha puesto a nuestro alcance el primer Plan de Parto y Nacimiento Nacional (ver documento), puedes optar por elaborar tu propio texto. A continuación, te ofrecemos una serie de puntos que puedes seguir a la hora de redactar tu plan. No tienes por qué emplearlos todos y piensa que puedes incluir otros aspectos que sean de vital importancia para ti y para tu pareja. Aunque no llegues a entregarlo al personal que te atenderá en el momento del nacimiento de tu bebé, puede servirte como guía para recopilar la información necesaria sobre lo que puedes encontrarte ese ansiado día.

  • Compañero de parto

Sé explícita en cuanto a la persona que quieres que te acompañe a lo largo del parto y si deseas que permanezca contigo durante todo el proceso.

  • Posiciones para el parto y el nacimiento

Indica qué posturas te resultarían más cómodas y si prefieres permanecer en movimiento todo el tiempo posible. No obstante, ten en cuenta que, a medida que avance el parto, podrás cambiar de opinión para ajustarte a unas nuevas necesidades.

  • Alivio para el dolor

Menciona qué tipo de alivio para el dolor te gustaría emplear (ducha, baño, respiración, pelota birth-ball, o anestesia epidural... También puedes comentar si prefieres un ambiente relajado y muy íntimo durante todo el proceso y si te gustaría escuchar música o ingerir algún alimento o bebida.

  • Piscina o bañera para el parto

Puede ser que el centro de salud donde donde nazca tu hijo cuente con una piscina para partos; en ese caso, indica si la querrás utilizar antes de dar a luz para aliviar las molestias o para alguna otra fase del parto. Si tienes pensado parir en casa, menciona si emplearás la bañera y en qué momento del proceso.

  • Monitorización del ritmo cardiaco de tu bebé

Existen varias maneras de seguir el ritmo del corazón del bebé: con un dispositivo de mano o con un monitor electrónico mediante un cinturón alrededor del abdomen. Indica qué método preferirías tú.

  • Procedimientos de rutina

Una vez la mujer ingresa en el hospital, es sometida a varios procedimientos rutinarios, como la medición de la temperatura corporal, el pulso y la tensión arterial, la aplicación de un enema y un rasurado total o parcial del vello púbico. Los tres primeros son necesarios, pero en el caso de los otros dos puedes aportar tu punto de vista, ya que son intervenciones opcionales.
También puedes indicar si prefieres que el número de tactos vaginales sean estrictamente los necesarios y si te gustaría que no te rompieran la bolsa de aguas, en lo medida de lo posible, mediante una amniotomía. Comenta, asimismo, si eres o no reticente a la estimulación con oxitocina.

  • Circunstancias del parto

Es importante que manifiestes tu preferencia por las distintas prácticas que existen en el momento de la llegada del bebé en caso de que necesites alguna intervención extra: fórceps, ventosa, episiotomía, sondajes, administración de otros fármacos...

  • Posición durante el nacimiento y el momento expulsivo

Menciona si deseas dar a luz de pie o cuclillas, arrodillada o acostada... Asimismo, explica si prefieres empezar a pujar cuando realmente lo necesites y si prefieres controlar tú misma los pujos mediante la respiración. Puedes incluir en este apartado si quieres disponer de un espejo para poder ver cómo das a luz a tu hijo y si desearías tocarle su cabecita cuando esté a punto de salir e, incluso, si te gustaría sacarlo con tus propias manos siempre y cuando sea posible. Comenta, si lo crees necesario, que no corten el cordón umbilical hasta que deje de latir o si quieres realizar una donación de la sangre del cordón (estas dos opciones no son compatibles entre sí, o das la sangre a tu hijo o la donas a otra persona.)

  • Tercera etapa (alumbramiento de la placenta)

Indica si te gustaría que el parto siguiera un curso natural (alumbramiento de la placenta sin medicamentos) o si optas por una inyección que acelere la expulsión de la placenta y aunque no es una práctica habitual en España, puedes pedir que te entreguen la placenta.

  • Atención al recién nacido

Se ha comprobado la gran importancia que tienen los primeros momentos del bebé piel con piel junto a la madre. Indica si quieres darle el pecho en la misma sala de partos y si deseas estar presente en todos los procedimientos para valorar el buen estado del bebé. Puede ser que el desarrollo real del parto no haya ido como esperabas; en ese caso, es importante que especifiques si quieres que tu pareja o acompañante estén con el bebé en todo momento desde su nacimiento. En este apartado incluye si prefieres evitar que ingresen a tu hijo en una sala nido.

  • Alimentación del bebé

Manifiesta muy explícitamente si optas por la lactancia materna o artificial. Si le vas a dar el pecho, especifica si el personal que atienda al bebé puede darle un biberón o no, ya que el uso precoz de tetinas puede dificultar los inicios de la lactancia natural.

  • Procedimientos de rutina con recién nacido

Actualmente, cuando un bebé nace se le administra de manera rutinaria colirio, vitamina K y la primera dosis de la vacuna de la hepatitis B. Puedes rechazar estos hábitos si no crees en ellos.

  • Situaciones inesperadas

No está demás que pienses cómo te gustaría que se desarrollara el cuidado de tu bebé, en caso que tenga que ser ingresado en la unidad de cuidados intensivos. Puedes pedir que se te permita velar, en la medida de lo posible, por tu hijo; si no estuvieras recuperada, puedes solicitar que sea tu pareja o acompañante el responsable de sus cuidados. Si fuera necesario transferir al bebé a otro hospital, también podrías acompañarlo tú misma o quien tú elijas.

  • Necesidades especiales

Hoy en día las leyes reconocen los derechos de todas las mujeres por lo que respecta a sus creencias religiosas o culturales. Por otra parte, los hospitales y sus trabajadores están sensibilizados culturalmente y respetarán, en la mayor medida de lo posible, tus preferencias. Si tienes alguna necesidad particular al respecto, inclúyela; puede ser que necesites una dieta específica o que desees practicar algún tipo de ritual cuando nazca tu hijo.
Si presentas una discapacidad, indica qué medidas especiales te gustaría que aplicase el equipo de profesionales que te asistirá durante el parto.


Todos estos aspectos serán de gran ayuda para el personal sanitario que te atienda cuando llegue el esperado momento. Para que tu plan funcione según tus expectativas, resultará sumamente importante que tu pareja o acompañante sepa claramente cuáles son tus peticiones o tus preferencias ante situaciones especiales y que se comprometa a defender tu voluntad y tus derechos en todo el proceso. Por ello, lo más práctico sería que redactaras este texto contando con su ayuda y apoyo.

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