Todo maternidad - La red social de la maternidad. Todo sobre la embarazo, posparto y crianza



A la mayoría de los bebés les encanta jugar con el agua y la arena, y, si están correctamente vigilados, no hay ningún motivo para privarles de este juego tan beneficioso y placentero.
Eso sí, conviene adoptar algunas medidas para evitar ciertos riesgos, como la deshidratación, la insolación o un golpe de calor.

bebe playaEl bebé en la playa
Hay que escoger las horas de menos calor, evitando las exposiciones al sol entre las 12 del mediodía y las cuatro.
Esta precaución debe tomarse aunque el bebé esté bajo la sombrilla, ya que la protección total de los rayos solares no es posible, pues éstos rebotan en la arena.
Si la exposición al sol es muy prolongada, debemos aplicar al bebé una crema solar adecuada a su tipo de piel, siendo esencial que el bebé esté con una camiseta seca de un color claro y con un gorrito.
Cuando volvemos a casa, hay que bañar enseguida al bebé para retirarle la sal y la arena del cuerpo y aplicarle una loción de after-sun o de aloe vera para reequilibrar el ph de la delicada piel del bebé.

El bebé en la piscina
Cuando se trata de una piscina al aire libre, hay que tomar las mismas precauciones ante la exposición solar, manteniendo al bebé en la sombra y ofreciéndole agua o pecho a menudo.
Se aconseja que el bebé no esté más de diez minutos dentro del agua para que no se enfríe demasiado y para que no le afecten los niveles de cloración irritándole las mucosas.
Algunas piscinas emplean bromo u ozono, menos agresivos que el cloro, por lo que si el bebé se mantiene muy activo y contento podemos incrementar el tiempo dentro de la piscina.
Es muy importante que si el bebé sufre algún tipo de infección en los ojos no entre en la piscina y no sea expuesto al sol directamente.

Tienes que estar registrado para realizar comentariors. Date de alta