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Todos los bebés lloran, sobre todo los recién nacidos, aunque durante los primeros días no tienen lágrimas porque sus conductos lagrimales están obstruidos.
Pese a que el llanto del bebé es algo normal, muchos padres, sobre todo los que han vivido ajenos al mundo infantil, se sienten totalmente desarmados ante los berridos y lloros del bebé.

Llanto calmarLa primera regla para consolar al bebé es responder de inmediato a su llamada, sobre todo si son recién nacidos.
Teniendo en cuenta esta divisa y que, con el tiempo, todas las familias acaban encontrando sus propias herramientas, a continuación desbrozamos algunas estrategias útiles para intentar consolar el llanto del bebé más persistente.

La succión
La succión produce al bebé un estado de relajación muy eficaz para controlar su inestable sistema nervioso. Ya sea a través del pecho de la madre o a través del chupete, los bebés se relajan al succionar, convirtiéndose en el mejor sedante natural a nuestro alcance. Hay que tener en cuenta que, en el caso de las madres que han optado por la lactancia materna, el chupete sólo se ofrecerá a partir del momento en que el bebé tenga bien asentada la lactancia. De otro modo, podemos dificultar la lactancia materna, confundiendo al bebé.

En brazos
Los brazos y el regazo de los papás son una de las opciones más naturales y efectivas para consolar al bebé. El contacto piel con piel no sólo ejerce de fácil regulador de la temperatura del bebé, sino que, además, establece y fortifica el apego entre el bebé y sus padres.
A través de la lactancia materna a demanda, esta práctica viene implícita, pero también conviene que los papás se familiaricen con esta estrategia a través del porteo en mochilita o en pañuelos adecuados. Oír el latido del corazón del padre o de la madre, así como su voz, añadido al paseo, tranquilizará al bebé.

La música
En un principio los bebés prefieren la voz de sus padres, pero también les gusta oír música suave y repetitiva, como nanas o canciones infantiles. Se ha estudiado que el bebé, tras el nacimiento, es capaz de reconocer la música que la madre escuchaba durante el embarazo. Escuchar las mismas canciones le aporta seguridad y lo retrotrae a la confortable vida que llevaba en el útero materno.

Los movimientos rítmicos
Casi todos los bebés se tranquilizan con un paseo en cochecito o en coche.
También, a los bebés a partir de 6 meses, les gusta balancearse en un columpio, en una mecedora... sobre todo si acompañamos estos actos con alguna canción que le guste especialmente al bebé.

El baño
El agua templada es un gran aliado para calmar el llanto del bebé, ya que consigue atenuar las tensiones que incomodan al bebé. No obstante, hay que tener en cuenta que no servirá de nada darle un baño si el bebé está demasiado nervioso. Quizá es mejor alimentarlo primero y después ofrecer al bebé un baño reparador. Aunque nos guste seguir una rutina, con los bebés hay que ser flexibles.

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