Todo maternidad - La red social de la maternidad. Todo sobre la embarazo, posparto y crianza



Cuando los bebés menores de tres años tienen más de 38 grados, debemos consultar al pediatra, aunque ello no significa que debamos preocuparnos en exceso. Además, nosotros, como padres, podemos ayudar a nuestro bebé siguiendo estos sencillos consejos.

CrianzaSi la fiebre es alta y le impide al bebé conciliar el sueño o comer...
Está estudiado que las bacterias y los virus viven mejor a una temperatura de 37 grados, por lo que la fiebre actúa como una defensa natural para luchar contra las infecciones que causan. No obstante, si la fiebre llega a impedir que el bebé siga alimentándose o durmiendo, su recuperación será más lenta.
Por este motivo es tan importante atender al cuadro general que presenta el pequeño y ayudarlo a bajar la temperatura si ésta es elevada y le impide hacer una vida más o menos normal. En estos casos podemos recurrir a los antitérmicos, siempre bajo las indicaciones del médico.


Los remedios naturales como las compresas frías pueden ayudar teniendo en cuenta tres consejos:
- nunca más de 10 minutos para que la circulación del bebé no resulte afectada.
- nunca en caso de temblores y escalofríos.
- nunca en bebés menores de seis meses.

Si le cuesta comer...
Si es lactante, ofrécele el pecho continuamente o no dejes de darle su leche de fórmula. La deshidratación es un peligro que se ha de evitar, sobre todo si suda mucho. Además, procuraremos darle sorbitos o pequeñas cucharadas de agua o suero oral (si no le apetece comer) cada poco. Si sospechamos que está algo deshidratado, no conviene que se tome grandes cantidades de líquido de una vez y, de inmediato, hay que acudir al pediatra.

Si suda mucho...
Sin que coja frío, hay que velar por no abrigar demasiado al bebé para facilitar la dispersión del calor corporal.

Si sólo tiene una fiebre moderada...
Si la fiebre de tu bebé no está afectando su comportamiento, no es preciso medicarle con antitérmicos. El sueño y una alimentación normal serán suficientes para que su organismo se restablezca, a no ser que la fiebre persista durante tres días, caso en el que habrá que acudir al pediatra para que realice una valoración más precisa.

Si tiene muchas ganas de jugar...
Cada niño es un mundo y algunos, con 39 grados, aún tienen energía para querer salir al parque. Para evitar que su temperatura suba más, se ha de animar al pequeño a que se distraiga con juegos tranquilos. Es el momento ideal para ver unos dibujos animados que le gusten (pero que no lo exciten), de mirar cuentos o, si son más mayorcitos, de hacer puzzles o juegos de construcciones.

Tienes que estar registrado para realizar comentariors. Date de alta