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Una dieta vegetariana adecuadamente escogida puede cubrir todas las necesidades alimentarias del niño en crecimiento desde el destete.

El vegetarianismo no puede considerarse una práctica alimentaria no convencional, ya que una buena parte de la población mundial se mantiene casi exclusivamente con una dieta vegetariana, siguiendo en forma sistemática regímenes vegetarianos bien consolidados. Bien balanceados, éstos ofrecen potencialmente beneficios nutricionales por su alto contenido en fibras y ácidos grasos insaturados y tienden a ser bajas en colesterol y calorías.

comidas vegetarianasExisten varias clases de dietas vegetarianas, a saber:

La ovolactovegetariana o simplemente vegetariana, que no incluye en absoluto carnes de animales (vacunas u otras, de aves y pescados), pero sí incorpora huevos de aves y productos lácteos. En estos vegetarianos, la primera fase de la modificación de la dieta es dejar de consumir carnes rojas para después excluir las de aves de corral y pescado.

La vegana, que excluye todo alimento de origen animal.
Forma de vida por ética que generalmente rechaza la explotación de animales, no usando por ejemplo cueros y lana, entre otras cosas.

Los frugívoros, frutarianos o frutívoros limitan la dieta a frutas frescas y secas, al igual que, se supone, el hombre primitivo, considerándola la dieta natural humana.

Las dietas macrobióticas, de George Oshawa, incluyen un 50% de cereales integrales. Los orientales consumen predominantemente arroz, el resto de los macrobióticos trigo integral. El 50% restante complementan su dieta en un 10% por frutas, 10% de leguminosas, 10% de hortalizas, 10% de fermentados: Tofú, salsa de soja, tempura (frituras orientales) y algas (fuentes de B12, entre otras vitaminas) y 10% de origen animal elemental: algas, huevos. Nunca leche ni sus derivados.

La salud y la dieta se han estudiado en Occidente en forma amplia y sus resultados han sido satisfactorios tanto en adultos como en niños.

Las proteínas vegetales, cuando se consumen juntas y en variedad, complementan todos los aminoácidos esenciales, al igual que la proteína de origen animal. La elección de alimentos vegetarianos para las proteínas radica en las legumbres, granos cereales enteros o sus harinas integrales y hojas verdes.

Los VEGANOS (o vegetarianos éticos) y macrobióticos, al inclinarse por el consumo de hidratos de carbono no refinados en la panificación, ensaladas, frutas, nueces y leguminosas, consumen alimentos de muy diversa índole, resultando una dieta varias veces más variada que las de los individuos que reciben las dietas mixtas culturales según sea el mundo desarrollado o subdesarrollado en el que vivan.

Los nutrientes de origen vegetal están distribuidos de manera más amplia que los que tienen las carnes y los pescados.

Los minerales como el hierro, el zinc y el calcio, por ejemplo, tienden a encontrarse en concentraciones mayores en los cereales sin integrar, en especial los panificados de trigo integral con levadura.

La ingestión de los nutrientes depende en gran parte de la naturaleza de los alimentos básicos. Los vegetarianos absolutos y parciales utilizan pan integral como alimento básico, en tanto que los macrobióticos o vegetarianos orientales utilizan arroz como comestible principal.

Lo sorprendente es que existen muy pocas diferencias cualitativas entre las dietas de veganos y vegetarianos en comparación con los omnívoros, que comen tanto alimentos de origen animal como vegetal siendo el aporte de proteínas y calorías semejantes.

En los primeros la grasa ingerida tiende a ser un poco menor y aporta entre el 30% y el 35% de la energía.

El Amamantamiento propuesto a los niños vegetarianos es de dos o más años, y sólo se detectan problemas nutricionales en aquellos que destetan antes de ese período. En tal caso la dieta debe ser complementada con leches vegetales y alimentos ricos en vitamina B12 y calcio.

La iniciación de la alimentación, tanto vegetariana como omnívora, debe ser alrededor del año de edad, para evitar la amplia gama de enfermedades auto inmunes producidas por la administración precoz de otros alimentos fuera del amamantamiento.

Las dietas escolares que consumen los veganos o vegetarianos son cualitativamente semejantes a la que reciben adultos, sean vegetarianos u omnívoros.

Sin diferencias. Un bebé amamantado exclusivamente debe considerarse como un bebé naturista ya que no recibe ningún exceso de carbohidratos y grasa fuera de su especie, su peso no corresponderá entonces al de un bebé alimentado con lácteos bovinos, hidratos de carbono y grasas de otro origen que derivaría en un exceso de peso que conduciría a la obesidad.

En los niños veganos o vegetarianos se han observado tallas menores al promedio en los primeros cinco años de vida, pero hacia los diez se produce la recuperación del crecimiento continuando en su régimen. Estas tasas menores de crecimiento se atribuyen al poco consumo de alimentos calóricos por la naturaleza voluminosa y la poca cantidad de calorías de algunas dietas vegetarianas, que restringen la cantidad de alimentos calóricos que pueden consumirse.
En cambio después de los cinco años de edad, los niños pueden ejercer sus propias preferencias alimentarias e incluso apetecer diferentes alimentos dentro del propio hogar, siendo un hecho que la cantidad de calorías ingerida por niños vegetarianos de mayor edad es similar a la que consumen los niños que reciben dietas mixtas.

El peso, y en especial la proporción de la grasa corporal, fuente de las hormonas en el desarrollo sexual, producen un retraso en las niñas criadas con dietas vegetarianas. Esto contribuiría en la disminución de la procreación adolescente.

Respecto al hierro y el vegetarianismo, la presencia de éste es destacable en los vegetarianos macrobióticos y orientales de consumo prevalente de arroz, no así en los vegetarianos de consumo básico en el trigo integral, pero siempre suficiente. La posible anemia de la lactancia es debida, no al estilo de la alimentación, sino a los procedimientos obstétricos que con la ligadura precoz del cordón evitan la traslación al recién nacido de las reservas para los primeros seis meses, luego se van aprovisionando de las madres, vegetarianas o no, de la lactoferrina de la leche materna. Otra limitación, como se dijo más arriba, es el destete precoz, ya que la única fuente absorbible de gammaglobulinas y del hierro es la leche materna los primeros dos años de vida.

Para subsanar éste problema, la recomendación de fortificar el hierro en las embarazadas resultaría útil, pero dicha proposición debe efectuarse valorada en una investigación clínica personalizada en cada caso.

Si bien no se identifica por lo regular vitamina B12 en alimentos de origen vegetal, la anemia por su falta se produce raramente en vegetarianos, por el consumo de folatos en los regímenes de panificados integrales con levadura. No obstante, debe observarse especial cuidado en el aporte de B12 para evitar su deficiencia, que se manifiesta en signos de cansancio crónico y síntomas neurológicos como la pérdida de la memoria.

La absorción de ácidos grasos elementales en los veganos se previene con la precaución del consumo preferencial de aceites de soja o canola sobre los de maíz y girasol.

Cuando la dieta vegetariana no emplea alimentos animales, resulta práctico emplear diversos alimentos variados: legumbres, granos, nueces, harinas, oleaginosas y leches vegetales que proporcionan proteínas, hierro, vitaminas B, carbohidratos, grasas, otras vitaminas y oligoelementos. Las verduras proporcionan calcio, riboflavina y carotenos. Las frutas y hortalizas, vitamina C, E, ácido fólico, caroteno y otros nutrientes esenciales.

Respecto al desarrollo intelectual, es de destacar que se han evidenciado en estudio de seguimiento mayores cocientes intelectuales mayores que el promedio en niños macrobióticos de mayor edad.

Como conclusión, se puede decir que el resultado pediátrico habitual del profesional inmerso en tablas de crecimiento de la industria lechera es la ignorancia sobre las características diferentes, en especial de masa corporal y velocidades de crecimiento, de los niños vegetarianos. Y la ignorancia tiene el desprecio fácil.

"Aprender a balancear un plato es como aprender a nadar. Por más que se lean enciclopedias sobre el tema; nunca conseguir adivinarlo a menos que se zambulla en el agua. Lo mismo ocurre con el equilibrio del alimento... no debe desalentarse, todos alguna vez debimos empezar.
La única guía confiable es la propia sensibilidad; color, sabor, gusto, armonía, son conceptos que subyacen en la profundidad de la razón, mas cerca del corazón. La intuición es el camino que debemos transitar. Pero ocurre que todo es simultáneo, y casi sin darnos cuenta, gracias a la práctica diaria, se produce el cambio...
La más simple forma de equilibrar (relativamente no lo olvide) nuestra alimentación es incorporando a la ingesta diaria un 50 a 60 % de cereales integrales en cada comida... contemplar el consumo de productos que crezcan en la estación y región donde usted vive...

Hernan Salas.

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